Regla de los quince minutos antes de cualquier compra
Cuando surja un antojo matutino, activa un cronómetro de quince minutos. Camina, respira, bebe agua y revisa si todavía lo deseas. Este microespacio rompe la impulsividad, permite que el deseo se enfríe y, a menudo, revela una alternativa sin coste: fruta disponible, café que ya llevas, o simplemente la satisfacción de haber elegido con calma.